Cuando creas una nueva invitación puedes elegir: empezar con una plantilla o comenzar con un diseño en blanco. Ambas opciones te llevan al mismo editor. La diferencia principal es cuánto contenido ya está preparado para ti.
Empezar con una plantilla
Una plantilla es un ejemplo de invitación en el que el diseño, los colores y las tipografías ya están configurados. Solo tienes que añadir tu propio texto, foto y datos del evento.
Normalmente es la forma más rápida de empezar. Ves de inmediato cómo puede verse tu invitación y luego puedes ajustar todo fácilmente.
- Resultado rápido – El diseño y el estilo ya están preparados.
- Menos decisiones – No necesitas diseñarlo todo desde cero.
- Fácil de modificar – Los textos, fotos y colores se pueden cambiar más adelante.
Las plantillas son ideales si quieres crear una invitación bonita rápidamente sin dedicar mucho tiempo al diseño.

Empezar con un diseño en blanco
Si empiezas con un diseño en blanco, comienzas con una estructura básica sencilla. No hay textos de ejemplo ni estilos predefinidos.
Esto te da más libertad para construir tu invitación exactamente como quieres.
- Control total – Tú eliges colores, tipografías y estructura del texto.
- Tu propio estilo – Ideal si quieres un diseño muy específico.
- Estructura flexible – Construyes tu diseño paso a paso.

¿Qué opción elegir?
Para la mayoría de los usuarios, una plantilla es el mejor punto de partida. Tendrás inmediatamente un buen diseño que puedes ajustar rápidamente.
Si quieres decidir todo tú mismo, un diseño en blanco es una buena opción.
Tu elección es solo el punto de partida. Los textos, colores, fotos y el diseño siempre se pueden cambiar más adelante.