Una buena invitación empieza con una buena legibilidad. Los invitados deben poder leer el texto rápidamente, tanto en el móvil como en pantallas más grandes. El color adecuado del texto y un buen contraste marcan la diferencia.
El contraste significa la diferencia entre el color del texto y el fondo. Cuanto mayor sea esa diferencia, más fácil será leer el texto.
Oscuro sobre claro o claro sobre oscuro
La combinación más común es texto oscuro sobre fondo claro. Esto funciona bien en casi todos los casos.
Pero el texto claro sobre un fondo oscuro también puede ser muy legible. Lo más importante es que exista suficiente contraste entre el texto y el fondo.
Los problemas suelen aparecer cuando el color del texto y el fondo son demasiado parecidos. Por ejemplo, texto oscuro sobre un fondo medio oscuro o texto claro sobre un fondo claro.
| Texto oscuro Fondo claro | Texto oscuro Fondo medio oscuro |
| Texto claro Fondo medio oscuro | Texto claro Fondo oscuro |
Usa colores tranquilos para textos largos
Para textos más largos, los colores neutros suelen funcionar mejor. Por ejemplo negro, gris oscuro o azul oscuro sobre un fondo claro.
Si prefieres una tarjeta oscura, elige un color de texto claro para mantener un contraste fuerte.
Para textos largos evita colores que cansen rápidamente la vista. Esto incluye tonos pastel, colores neón (como amarillo o verde claro) y colores muy saturados como rojo brillante o azul intenso. Pueden verse llamativos, pero suelen dificultar la lectura de textos largos.
Comprueba tu invitación en el móvil
Muchos invitados verán la invitación en su teléfono. Los textos que parecen claros en una pantalla grande pueden ser más difíciles de leer en una pantalla pequeña.
Por eso es recomendable comprobar siempre cómo se ve tu invitación en el móvil. Así podrás ver rápidamente si el contraste es suficientemente fuerte.